Volvemos del puente de Andalucía y, como es natural, comenzamos marzo. El comienzo de marzo
trae también una efeméride que a todas las personas nos gustaría que no tuviera que reivindicarse
pero que cada vez más se hace necesaria:
El 8M, Día Internacional de la Mujer y se hace cada vez más necesaria no sólo porque el aumento de crímenes de violencia de género es
evidente, sino porque esa es, por desgracia, la punta del iceberg. El resto de conductas se dan en el
día a día, a veces sin darnos cuenta, y especialmente en las relaciones afectivo-amorosas. Por eso
hoy vamos a hablar de esas conductas machistas, que nos afectan a todos, y que empiezan a
cultivarse cuando empezamos a tener interés romántico: la adolescencia.
La adolescencia, esa etapa que marca el comienzo de varios aspectos de nuestra vida, también es
una ventana educativa para educar a la sociedad presente y futura en aspectos de igualdad y
equidad, que son, por otro lado, dos principios de la ley educativa actual.





































