El apego es el vínculo afectivo que construimos con los demás a lo largo de nuestra
vida, con aquellas persona donde nos hemos sentido seguras y está relacionado con
nuestros cuidadores durante la infancia. Es decir, cómo era la relación con nuestros
padres afecta cómo nos relacionamos ahora.
En la infancia, buscábamos a nuestra figura de apego que es esa persona que hemos
establecido un vínculo que nos aporta seguridad y calma, cuando sentíamos miedo,
tristeza o inseguridad.
Si ese cuidado fue disponible y coherente, aprendimos que el vínculo es un lugar seguro.
Si fue imprevisible, distante o inconsistente, aprendimos otras estrategias para
protegernos.





































