¿Qué sucede cuando un poeta se rompe ante los ojos de sus lectores? ¿Puede surgir el canto firme desde la ceniza más oscura?.
El Manifiesto del Mirlo es un descenso al abismo y un vuelo serpenteante hacia la luz que recoge un viaje introspectivo fragmentado en cuatro actos: caída, refugio, kintsugi y vuelo.
Desde un rico universo de simbolismos y cargado con una voz afilada, melancólica y de corte romanticista, Eduardo Hernández encuentra en estos versos el desarrollo y la madurez en su voz poética.
Estamos ante un libro que se siente, ante un espejo roto que encaja para dar brillo a la idea de que a veces, para aprender a volar, hay que caer.





































