📻 Audio: La expansión global del K-pop en las últimas dos décadas ha tenido un efecto bastante visible en cómo artistas con ascendencia asiática son percibidos y recibidos en Occidente. No es que el fenómeno haya eliminado barreras por completo, pero sí ha cambiado el terreno de juego en varios aspectos clave. Para empezar, grupos como BTS o BLACKPINK lograron algo que antes era raro: éxito masivo sin renunciar a cantar principalmente en coreano. Esto rompió una idea muy arraigada en la industria occidental de que el inglés era imprescindible para triunfar. Como consecuencia, se abrió la puerta a que artistas asiáticos o de la diáspora no tuvieran que “adaptarse” completamente al molde occidental para ser aceptados. También ha cambiado la visibilidad. Antes, los artistas asiáticos en Occidente solían quedar encasillados o eran una minoría muy reducida. Hoy, nombres como Olivia Rodrigo, Rina Sawayama o Keshi emergen en un contexto donde el público ya está más acostumbrado a ver rostros asiáticos en el mainstream. El K-pop no es la única causa, así que vamos a hablar de estos artistas que arrasan en occidente.





































