📻 Audio: Hoy vamos a hablar de un director que tiene una curiosa habilidad: conseguir que salgamos del cine pensando que acabamos de asistir a una obra maestra… y, cinco minutos después, preguntarnos: “Vale, pero… ¿alguien me puede explicar qué demonios ha pasado?”. Hablamos, por supuesto, de Christopher Nolan.
Un director al que le gustan unas cuantas cosas bastante sencillas: el tiempo, los sueños, los recuerdos, los agujeros negros, la física cuántica, las identidades secretas, las bombas atómicas… y, sobre todo, complicarnos un poquito la vida. Porque si vas a ver una película de Nolan esperando una historia lineal, fácil y tranquilita, quizá hayas elegido mal la sala.





































