Estamos a menos de un año y medio de las elecciones municipales, mayo o abril del 2027, quince meses para ser más exactos, y no crean ustedes que se duermen en los laureles los partidos, sobre todo en aquellos importantes municipios donde están pensando en cambio de candidato, bien por la edad, por cuestiones internas del grupo o por las dichosas encuestas que nunca salen a gusto del consumidor. Roquetas está deshojando la margarita en lo que al Pp se refiere. Gabriel Amat asegura que se encuentra fuerte, con ganas y que piensa en presentarse de nuevo, sería la novena de San Gabriel de Roquetas, que se va salvando de las quemas de la justicia. Voces cercanas al alcalde me indican que no es así, y que si se presenta es para dejar la alcaldía unos meses después.
¿Qué problema tiene si se presenta don Gabriel? Por una parte, los años, no son pocos los suyos y pesan, aunque se lleven con valentía y desparpajo, por otra que el candidato que se espera como su relevo, José Juan Rodríguez, no tiene que digamos mucho carisma en el pueblo, dicen que se lo ha ganado a pulso. Se ha creado rivales muy fuertes, empezando por la propia policía local. ¿Podría darse la sorpresa con Rocío Sánchez? Hay quien dentro del Pp de Roquetas no lo descarta, pero con Amat de número uno abriendo el portón de los sustos, todo se puede esperar.
En El Ejido no deben tener problemas con el actual alcalde, la economía del municipio va bien, ha logrado rebajar la deuda dejada por Juan Enciso (¿se sabe algo de las sentencias?), y no se prevén grandes sustos, o no los destacan las encuestas, pero Paco Góngora que estuvo en su día esperando alguna oferta de la Junta de Sevilla y sus periferias podría crear el inconveniente de tener que buscarle un sustituto a la alcaldía si esta llega tras las autonómicas en unos meses. Una de esas lenguas viperinas que siempre existen en los partidos, me indica que, si una mujer puede, Paco no tendrá esa oferta de la Junta. Pues a la espera nos quedamos. Lo de Vícar se ha convertido en el talón del Pp en el Poniente, destrozaron todo el grupo en su momento, ¡ay, Arqueros! llegó Antonio Bonilla, y mientras se presente como candidato por el Psoe, el Pp no rascará bola.
Vamos con Almería y María, su lista sacó quince ediles en las pasadas elecciones, pero las encuestas que ella manejaba en aquellos días le daban diecisiete, y con posibilidades del dieciocho, pero se quedó en quince con el lógico enfado de la señora. Los datos de antes del Paseo daban la mayoría absoluta, podría perder uno de los actuales, ahora hay que esperar a que se terminen las obras y ver como las reciben los vecinos del centro. No está el personal lanzando las campanas al vuelo, y María lo sabe. No sé si la alcaldesa cuenta los votos que se puede llevar Vox, debería estar preocupada por ellos, no excesivamente, pero sí algo. La tristeza, rabia o enfado ante lo ocurrido con Javier y Fernando en Diputación pone una importante inflexión ante la decisión de los ciudadanos, pero eso lo pueden pagar Ramón y Moreno Bonilla en unos días, no María dentro de año y medio.
Faltan unos quince meses. Es un rumor en la casa consistorial, pero está ahí, y hay que tenerlo en cuenta. ¿Está María del Mar Vázquez cansada de ser la alcaldesa de Almería? Sería toda una bomba en la capital, y no sé si se lo puede permitir el nuevo presidente del Pp, Ramón F. Pacheco.





































