Cada mañana, Pececillo se pone sus pantalones de goma, se ajusta el casco lleno de agua y se calza las zapatillas en las aletas… Aunque es un pez, tiene que ir a la escuela como cualquier niño. Le encanta aprender, jugar y charlar con sus amigos… salvo cuando toca gimnasia. Caminar con aletas ya es complicado, ¡pero correr resulta casi imposible! Aun así, Pececillo no se rinde y se esfuerza por correr tanto como los demás. Pero cuando un accidente lo obliga a quedarse en casa, descubrirá que no está solo.
Originalmente publicada en Japón, esta obra ha sido reconocida en numerosos festivales y premios internacionales, consolidando a Mamiko Shiotani como una de las voces más sensibles de la nueva ilustración nipona
Con ternura y humor, Pececillo nos habla de las diferencias, la superación personal y el poder de la amistad.
Lotta tiene cuatro años. Vive en la calle de los Alborotadores con su hermano, Jonás, su hermana, Mia- María, y sus comprensivos papás. Y también tiene a Osito, un cerdito de peluche del que no se separa jamás, y una encantadora vecina: la señora Berg. Es difícil encontrar niños que se diviertan tanto como Lotta, Jonás y Mia-María. La pequeña Lotta es muy graciosa, se le ocurren todo tipo de ideas disparatadas, no para de hacer travesuras, es terca y, a veces, dice alguna «casi palabrota». Le encantan los dulces y la limonada, pero, sobre todo, las aventuras y los abrazos. Este es el primer volumen de los dos que escribió Astrid Lindgren, y Lotta es uno de sus personajes más queridos. Recomendado para primeros lectores. Papá dice que antes, en casa, todo estaba muy tranquilo y que desde que estamos nosotros, los niños, hay mucho alboroto..





































