La expresión «sociedad del sándwich» parte de una metáfora sencilla: el sándwich mixto no es malo, pero tampoco es extraordinario.
El concepto conecta con la idea de «mediocracia» desarrollada por el filósofo canadiense Alain Deneault en su ensayo Mediocracia: cuando los mediocres llegan al poder.
Deneault sostiene que el problema de las sociedades actuales no es simplemente que existan personas mediocres, sino que hemos construido sistemas que tienden a premiar la adaptación a la media. El mediocre no tiene por qué ser incompetente: puede ser aplicado, eficaz y obediente. Precisamente por eso puede resultar ideal para determinadas estructuras.





































