Continuamos hoy con la segunda parte de la historia de Nella Jones, quien, como vimos en el anterior episodio, se convirtió, casi sin quererlo en la médium de cabecera de Scotland Yard tras colaborar en la recuperación de un importante cuadro, La Guitarra de Vermeer, que había sido robado por el IRA y que pretendían quemar el Día de San Patricio. Esta colaboración le llevó a alcanzar notoriedad en el ámbito del espiritismo británico. Una popularidad que Nelly Jones no buscó y a la que costó mucho acostumbrarse.
Desde aquel momento, comenzó a recibir la atención de un público y de muchos que acudían a ella buscando consuelo o respuestas personales. Durante las décadas de 1970 y 1980, varios cuerpos policiales del Reino Unido recurrieron ocasionalmente a sus servicios cuando las investigaciones parecían haber llegado a un callejón sin salida





































