Le supongo al señor Colomina buenas intenciones y algún interés a la hora de programar cambios en el Psoe de la capital. Y nos hablaba hace unos días de nuevas ideas, estar más cerca de los ciudadanos, más transparencia, más participación. Palabras y más palabras. En ningún momento, en el escrito de Colomina mandado a los militantes, que por ciento han bajado en estos últimos meses en el Psoe de la capital, habla de la realidad que se viene viviendo en el partido, o mejor en el sanchismo a lo largo de los últimos años. El problema de los votos al partido del pasado 17 de mayo, el quedarse como tercera fuerza política en la provincia, no es una cuestión que deba pagar solo el trabajo de la militancia, más bien hay que pensar que ha sido el prolongado silencio de sus líderes locales, e incluso provinciales, ante lo que ha venido ocurriendo en nuestro país con la política del sanchismo.
Un silencio que los ha hecho cómplices de las mentiras de Pedro, de los embustes de Pedro, de los pactos de Pedro, de las corrupciones de los hombres y de la familia de Pedro. No, Colomina, no se trata de más palabras, y palabras. Bla, bla, bla. La gente está cansada de escuchar y vivir vuestros silencios, de las excusas que buscáis, de las mentiras que un día y otro también salen de la boca de vuestros dirigentes. Puedes hacer todos los cambios que quieras, dejar sin sueldo a Ruano ¡pobre Ruano! o mandar a Valverde a su casa, y repartir así los sueldos municipales. Parece que es lo único que os importa, el reparto del dinero.
¿Estos son los cambios que le ofreces a la militancia?
Hasta la jefa de la Ugt, la señora Vidal, doña Carmen, te lo decía claro. “Lo que hay no funciona. Los resultados cada día son peores, y vemos siempre las mismas caras”.
Mientras sigas con el bla, bla, bla, de nada te va a servir y lo sabes.
Imagino que los cambios anunciados, como los producidos, mandar a Fátima a Sevilla, era para poder ser tú el candidato a la alcaldía el 23 de mayo del año que viene. Es el gran cambio político que se vislumbra tras tus palabras al sanchismo de la capital, lo entendemos, los puestos políticos nacionales en los madriles empiezan a ponerse de un color oscuro, más bien negro, muy negro, y hay que buscar alternativas. A Fátima la mandamos a Sevilla, jugada inteligente, y nos queda un puesto libre como candidato a la alcaldía para el secretario de la ejecutiva local de Almería, que mira por dónde, es un tal, Juan Francisco Colomina.
Anda mira, si eres tú. Muy bien, Colo. En un año puesto y sueldo seguro en el ayuntamiento de la capital. Y con cuatro años por delante para ir haciéndote un hueco con el nuevo dirigente que llegue al socialismo español, que llegará. En la ejecutiva provincial no parece que tengas una gran competencia, y creo que lo sabes, si te empeñas lo mismo se les puede dar un baño en el Andarax, aunque en estas fechas ya baje sin agua.





































